A pesar del frío había salido a ver la ciudad.
Todo estaba igual que antes pero teñido, a trazos suaves, de blanco.
Los caminos en los parques se hacían complicados. Habían placas de hielo y yo no es que llevara el calzado adecuado. No es que no tuviera, sólo pensé que no lo necesitaría.
Y caí.
Y cuando fui a extender mi mano ya no estabas.
Todo era igual, pero tú ya no estabas.
Y me quedé mirando al suelo, pensando en lo que había pasado, pensando en qué coño había cambiado, pero...no encontré la respuesta. Así que...decidí levantarme.
Me costó, pero lo conseguí.
Y me di cuenta de que no me haces falta...por eso no te odio, no puedo, todo lo contrario.
| Y aunque nieve, quema. Y aunque hiele, duele. |
Ubicación:Krakow, Poland
