Impotencia se llama. Y no es más que querer intentar pasar el muro y no poder.
Y no vale romperlo, porque no se trata de eso.
¿Y de qué se trata? Pues no lo sé, pero supongo que se trata de no hacer muros, para que las palabras fluyan entre dos y sean inteligibles.
Y de que te pueda dar la mano y caminar sobre el muro, o a un lado, o al otro, pero nunca a través, porque no puedo darte la mano.
Y de que, aunque a veces, nos soltemos la mano, no haya luego un muro en medio que me impida tocarte otra vez.